San Benito

San Benito
Los cistercienses quisieron volver al espíritu de la Regla de San Benito. Pero , ¿quién es san Benito y de qué Regla se trata?
Mientras vivió, san Benito (años 480-550) fue un abad italiano poco conocido.
En realidad, sólo unos cuarenta y cinco años después de su muerte el Papa San Gregorio Magno escribió su vida en su libro los Diálogos, uno de los libros más divulgados en la Edad Media.

San Gregorio Magno
En éste se nos relata que Benito nació en Italia Central, en la provincia de Nursia, posiblemente en el año 480, y fue enviado a Roma para educarse en las artes liberales.
Pero decepcionado con el ambiente de los estudiantes abandonó la escuela, quedando “sabiamente ignorante e ignorantemente sabio” y, después de vender todas sus posesiones, marchó con su nodriza al pueblo de Afide, a unos treinta kilómetros.
De Afide se retiró a la soledad cerca de Subiaco, lugar desierto en los oteros de la Sabina, donde vivió tres años en una cueva.

Gruta de San Benito
Durante este tiempo a Benito le abastecía de pan un monje llamado Romano, de un monasterio cercano, quien también le instruía en la práctica de la vida ascética. Poco a poco se fueron instalando discípulos en torno a él, y Benito los organizó en grupos de doce, nombrando un abad para cada grupo.
Finalmente emigró a la cumbre del monte Casino, que se yergue por encima de la Vía Latina, a medio camino entre Roma y Nápoles.

Monasterio de Subiaco
Aquí construyó un monasterio para una comunidad plenamente cenobítica, que él dirigió hasta el fin de su vida. Murió en torno a los años 546 y 550 y fue enterrado en Casino.
En los Diálogos, Gregorio hace una sola referencia a la Regla de San Benito :
“Escribió una Regla para monjes, notable por su discreción y por la lucidez de su lenguaje. Si alguien desea saber más sobre su vida y conversación, puede hallar todos los datos de las enseñanzas del maestro en esta misma institución de la Regla, pues el hombre de Dios no podía enseñar otra cosa que lo que él vivía”. (PL 66, 162).

Monasterio de Montecasino
La Regla que nos dejó Benito pertenece a un grupo de reglas monásticas estrechamente interrelacionadas que fueron compuestas en Italia y el sur de la Galia durante la primera mitad del siglo VI.

Emblema Regla de San Benito
Estas reglas monásticas explican la vida que debe llevar un cenobita, o sea, un monje o monja que se retira del mundo e ingresa en una comunidad para vivir allí con más exigencia y fidelidad la vida cristiana, en un ambiente de soledad y silencio.
Concretamente, en la Regla de Benito, su prólogo y los siete primeros capítulos componen un tratado exhortatorio sobre la vida ascética y explican los fines de ésta y las virtudes características que el monje debe esforzarse por cultivar, de las que sobresalen la obediencia y la humildad.
Los trece capítulos siguientes contienen instrucciones detalladas para el orden del oficio divino: la sucesión regular de oraciones, lecturas y salmodias que constituían la estructura del día del monje.

Prólogo de la Regla de San Benito
Después de esto hay una serie de capítulos que tratan de asuntos constitucionales: como la elección del abad y la función de otros cargos monásticos, normas para las horas de sueño, del trabajo manual y de la lectura, y para las comidas.
En conjunto, la Regla ofrece una guía práctica tanto para el gobierno de una comunidad cenobítica como para la vida espiritual del monje.